GetxoPhoto, el festival de fotografía más cercano

Loco, estúpido, raro, derrochador, inconsciente… calificativos que me gano con honor cuando algunas personas se enteran de que cada año hago por carretera 1.600 Kms en un solo fin de semana. La razón, si es que la hay, es acudir al mejor festival de fotografía de Europa: el Rencontres de la photographie en Arlés.

La experiencia del viaje, la estancia en una ciudad tan llena de atractivos históricos y arquitectónicos y el festival son más que suficientes para mí.

Además, mis ganas por participar en él son tan intensas que llevo dos años exponiendo mis fotos por la ciudad, aunque de manera no oficial, claro. He creado una nueva categoría denominada #expopirataArles. Consiste en la colocación de mis fotos por las calles de Arlés, sin pensar en cuánto van a durar ahí pegadas ni cuánta gente se parará ante ellas. Lo importante es participar, que decía aquel.

Después, a mi vuelta, siempre preparo un post con mis impresiones.

Todo al rojo

Todo esto viene a que en el pueblo donde yo vivo, se viene realizando desde hace once años GetxoPhoto, un festival internacional de fotografía del que nunca he hablado aquí. Ni siquiera he hecho una #expopirataGetxo. Pero de este año no pasa.

Aquí tenéis el post. Y por la #expopirata no hay que preocuparse, porque en esta edición una de mis fotografías ha sido seleccionada para el POP: el apartado dedicado a la participación popular. Fotógrafos de todo el mundo, amateurs y profesionales tienen la oportunidad de ver su obra expuesta. Y este año me ha tocado a mí.

El tema de esta edición (cada año hay uno) es el postconflicto, y, cómo no, yo quería tocar el turismo como uno de los grandes inventos y problemas que tenemos en estos momentos.

Recuerdo bien aquel viaje

En ediciones anteriores, estas obras seleccionadas se exponían en los escaparates, pero desde hace dos años se sustituyó esta fórmula por una exposición en el aula de cultura de la localidad. Una lástima, porque si algo tiene de bonito este festival es la participación, no solo de los fotógrafos sino también de la gente y comercios del pueblo.

Getxophoto es un festival que saca a la calle las exposiciones de los fotógrafos. Ninguna de las exposiciones es de pago y se utilizan formatos novedosos y poco vistos, como posavasos repartidos por bares colaboradores o grandes esferas flotantes colocadas en el mar.

Lo más impactante de esta edición ha sido la obra de Kessels y Mailaender que permite a la gente saltar sobre la cara de Donald Trump. Un acto simbólico y lleno de humor que ha llamado la atención de medio mundo, aunque no se sabe si ha llegado a oídos del presidente norteamericano.

 

 

Si queréis ver cómo salto, pinchad en el siguiente enlace y disfrutad de mi expresión, con la que dejo entrever el miedo que me produce no dejarme caer dos metros sino caer sobre el flequillo de Trump: A 50mm Vs. Trump

Aquí tenéis otro salto visto desde abajo y en formato boomerang, que mola más: Jump Trump

Otra de las grandes actividades que tiene GetxoPhoto es la llamada “Encerrona” y los “Hamaiketakos” (tentempié en euskera).

La primera consiste en encerrarse durante una jornada completa con unos diez fotógrafos y escuchar cómo hablan entre ellos. Por supuesto, el público también puede intervenir, pero casi mejor hacerlo a la hora de comer o tras los coloquios, cuando se come y se cena todos juntos y revueltos.

Los Hamaiketakos es una nueva modalidad implantada en la edición pasada con bastante éxito. También es una encerrona, pero con un sólo autor y un reducido grupo de privilegiados. Y, como su propio nombre indica, hay algo para comer y beber. En la edición pasada, se produjo en un espacio cedido de manera gratuita por sus dueños (lo que demuestra que existe una participación desinteresada por parte de algunos comercios del pueblo que hacen de este festival algo muy grande).

Hay más actividades y espacios interesantes, pero para eso ya tenéis la propia web de Getxophoto.

Solo me queda decir que durante el mes de Septiembre suele hacer un tiempo bastante bueno por aquí y que merece la pena acercarse también por la belleza del pueblo.

Saliendo a la compra

El iluminado

Lluvia, viento y acero

Rápida y efímera infancia

Amor de invierno

Pensamiento difuso

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