Ámsterdam, una ciudad monumental sin monumentos (1/2)

Publicado en Ámsterdam, Fotografía, Holanda, Lomografía, Lubitel, Viajar el December 20th, 2015 por diegojambrina

PARTE 2/2 – fotografía en color con una Fujifilm X100

Asia, África, Centroamérica y Sudamérica… lugares lejanos en el espacio que nos hacen sentir viajar en el tiempo. Esa es la razón por la que viajamos hasta allí. Pero a dos horas y media de vuelo, tenemos ciudades que parecen transportarnos a otro mundo. Un mundo donde lo privado y lo público se separa por una ventana sin cortinas. Un mundo donde hay gente que vive en casas flotantes, donde el coche no sirve y la bicicleta se transforma de objeto de recreo en principal medio de transporte.

Estoy hablando de Ámsterdam.

Hábitat de Diego Jambrina en 500px.com

 

Doblemente bonito de Diego Jambrina en 500px.com

Tres días en una ciudad sin monumentos destacables parecen demasiados días.
No hay torres Eiffel, ni puertas de Brandenburgo, ni museos Guggenheim, pero Ámsterdam no necesita nada de eso.

A la capital de los Países Bajos, le basta y le sobra con sus canales, edificios centenarios e inclinados. Le basta con sus tiendas de souvenir con sabor a queso, con sus bicicletas, cerveceras y bares con amplia carta local. Le basta con sus pequeños puentes de piedra y con los puentes levadizos, que tanto recuerdan a Van Gogh. Le basta con el frío que tersa la piel y con recorridos a pie, guiados por el desconcierto de miles de calles que se cruzan en el camino.

En Ámsterdam, basta con estar ahí.

Mujer de Diego Jambrina en 500px.com

 

Rodar por el agua de Diego Jambrina en 500px.com

Molen de Diego Jambrina en 500px.com

 

Estructura dura y móvil de Diego Jambrina en 500px.com

Movilidad eterna de Diego Jambrina en 500px.com

 

Suave navegación de Diego Jambrina en 500px.com

 

Movilidad eterna de Diego Jambrina en 500px.com

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Covarrubias, un pueblo de madera y piedra

Publicado en Burgos, Castilla y León, Covarrubias, Fotografía, Lubitel, Viajar el December 18th, 2013 por diegojambrina

Se dice muchas veces que tal y cual pueblo es perfecto para perderse. Covarrubias, sin embargo, es un pueblo que parece estar perdido. Sus casas de entramado de madera son más propias de Alemania que de Castilla y León, y no encontraréis otro pueblo similar en muchos, muchos kilómetros a la redonda.


Covarrubias, un pueblo de madera y piedra by Diego Jambrina on 500px.com

Covarrubias está localizado al sur de Burgos capital y a media hora al este de Lerma. No hay pérdida; encontraréis esas señales marrones por la carretera que indican que por allí se llega a pueblo pintoresco.

Lo de pintoresco lo dirán por la arquitectura, claro, pero seguro que también lo dicen por lo que te puedes encontrar colgado de sus ventanas, como estas pequeñas calabazas. No sé si están ahí para obtener un ingrediente para alguna receta local o como aviso a pretendientes amorosos con intenciones deshonestas.


Ventana soleada by Diego Jambrina on 500px.com

Lo que más destaca de su perfecto y cuidado casco antiguo son las vigas, pilares y otros maderos que en diagonal refuerzan los muros exteriores de las casas, quedando a la vista de la gente y dotando a Covarrubias de un encanto típico de otros pueblos del norte de Europa, como Bretaña, Bélgica o, como decía antes, Alemania.


El tiempo pasa by Diego Jambrina on 500px.com

Pero es algo más al norte, con quien Covarrubias tiene una especial afiliación. Kristina de Noruega fue una de esas hijas de rey que antaño servían para establecer buenas relaciones entre reinos. El rey Haakon IV y el por entonces rey de Castilla, Alfonso X, llegaron a un acuerdo matrimonial y unieron a la hija del primero con el hermano del segundo. Lo más importante de esto es que, 7 siglos después, podemos disfrutar de un festival anual de música noruega y un mercadillo de productos típicos noruegos en el corazón de Castilla y León.


Princesa noruega en Covarrubias by Diego Jambrina on 500px.com

Pero no temáis, si no pudierais ir a finales de septiembre, que es cuando este festival noruego se produce, tenéis otros eventos, como por ejemplo, “la matanza”.

A principios de diciembre en la plaza del pueblo durante un fin de semana hay una comida popular donde se prepara a la parrilla todo lo bueno del cerdo, y por muy poco dinero os podéis cebar sin problema alguno.

De todas formas, no es necesario coincidir con ningún festival, en Covarrubias hay varios restaurantes donde saborear los típicos platos castellanos y algunas carnicerías donde abastecerse de buenos productos de cerdo para volver a casa con algo más que unas fotografías. Aunque si tenéis la luz que yo tuve hace unas semanas, no la desaprovechéis.


La luz está fuera by Diego Jambrina on 500px.com


Luz y sombra y luz by Diego Jambrina on 500px.com

La primavera es también una buena época para visitar el pueblo, si os interesa la fotografía y sois inmunes al polen. Lo digo porque Covarrubias es tierra de cerezos y en esa época se visten de blanco.

Pero si os interesa más comer cerezas que los cerezos en sí, es mejor ir entre abril y julio, cuando se sacan a las puertas de las casas las cajas con la sabrosa cosecha.

La verdad es que cualquier momento es bueno para visitar el pueblo, incluso en verano, cuando el calor más aprieta e invita a zambullirse en las fresquitas aguas del río Arlanza.


Vida y muerte en el río Arlanza by Diego Jambrina on 500px.com

Y que no os despiste esta última fotografía, la tradición y la religión siguen siendo importantes en esta parte del país, mujeres de edad avanzada acuden a misa de 12, pero más importante es la tradición y el pimple. El futuro de la religión, ya véis cuál es. Sin embargo, en los bares hay personas de todas las edades.

Yo soy de los que procesa el santo acto del pintxo y pote.


El futuro de la religión by Diego Jambrina on 500px.com

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Viajar por Londres con una cámara de fotos (2 de 2) Qué no visitar

Publicado en Fotografía, Fujifilm X100, Londres, Lubitel el May 1st, 2013 por diegojambrina

Fujifilm X100 Lubitel 166+

Londres es, aún hoy, la capital de un imperio, y como tal, tiene vergüenzas que debería ocultar. Pero en lugar de esconderlas, lo hace público y se vanagloria. Lo más evidente es el enorme y loco British Museum. Es como la cueva de Alí Babá, pero con entrada libre. Un lugar donde admirar los tesoros robados en su época de mayor esplendor colonial.


Egipto en Londres by Diego Jambrina on 500px.com

Podría ser ésta razón suficiente para no acudir al museo. Un acto de rebeldía individual estéril para la sociedad y la política y que, finalmente, no llegué a realizar. Algo de lo que yo sí me avergüenzo.

Decía que ésta era una razón más que suficiente como para no ir, pero hay otra de casi igual importancia: la gente.

Al museo acuden miles de personas al día, algo más de 6 millones al año, y al parecer acuden interesadas en el arte egipcio, griego, africano… aunque lo que realmente les interesa es comprobar la dureza de las piezas. No se contienen y golpean los bustos y los sarcófagos egipcios confirmándose a sí mismos que son tan de piedra como su sensibilidad artística e incluso como su sensibilidad como ser humano.

Y las autoridades competentes no hacen nada por evitar semejante atropello. Mi desprecio hacia ellos es aún mayor sabiendo que una de las excusas que esgrimen para no devolver lo robado es que los países dueños legítimos no poseen lugares acondicionados para proteger semejantes obras históricas.

Otro de los atractivos turísticos de Londres que no llegó a cautivarme fue Camden Town. A pesar de ello pasé una mañana completa por sus frías calles. Pero no fue por su mercado ni por sus comercios de souvenirs disfrazados de pintorescos sino por el canal que cruza su calle principal.
Un oasis de paz por el que pasear y disparar.

El mercado de Camden Town, también conocido como Historic Stables Market, es curioso por dónde está situado; antiguos establos abovedados, construidos con ladrillo caravista donde, en su día olería a caballo y hierro. Hoy, el sabor histórico de este laberinto se intuye entre la ropa colgada, zapatos, accesorios, souvenirs y carteles de comida rápida. Son los sabores de la modernidad, aderezados por las divisas extranjeras.

Me queda aún más crítica cítrica para Londres.

Oxford street es lo peor, sin duda, para el viajero hambriento y el aficionado al footing. Es imposible dar dos pasos seguidos hacia delante. Las miles y miles de personas que andan como pollos sin cabeza por sus aceras te obligan a andar en zigzag. Evitadlo siempre que podáis, que no será fácil, porque sus calles adyacentes sí son lugares apetecibles. Por ellas te puedes encontrar edificios de estilo tudor, como la sede del comercio Liberty. Una maravilla de la arquitectura.

Disfrutadlo por fuera y por dentro, porque a pesar de tratarse de una tienda sin interés alguno para un servidor, sus escaleras, suelos, paredes y decoración son dignos de una visita.

El famoso Hyde Park tampoco es algo tan imprescindible como me lo hicieron creer.

Tal vez, en verano, su atractivo sea mayor, pero ahora, en una primavera vestida de invierno el ambiente es triste. Eso sí, si os gusta la fotografía puede ser un escenario propicio para el blanco y negro con cámara de carrete de 120.

Otra cámara que llevé al viaje fue la que el propio móvil tiene incorporada. Ésta me permite hacer fotos en lugares no demasiado propicios para una cámara grande.

Ten Bells tampoco es un lugar al que acudir, bueno, a decir verdad, no era un lugar allá por 1888, el año en que Jack El Destripador tomaba unas pintas y se decidía por una desafortunada mujer. Ahora es un bonito pub sin peligro alguno, salvo el servicio, claro. Para ir hasta él, hay que bajar unas empinadas, oscuras y descuidadas escaleras.

Los servicios de Harrods es otra cosa: limpios, sin pintadas en las paredes, con una puerta de entrada y otra de salida… Pero no, no es un lugar de interés. Al fin y al cabo es un comercio, un Corte Inglés, algo más lujoso, claro, pero un comercio al fin y al cabo. Eso sí, la zona de alimentación es espectacular. La decoración y los productos que allí se exponen crean una escena genial para sacar fotos mientras los demás miran.

 

Portobello road es otra de las zonas sobrevaloradas. Intuyo que hace bastantes años éste lugar apartado de Londres, tendría interés.

Ésta calle se encuentra ubicada en Notting Hill, un barrio de pequeñas y bajas casas, en algunos casos, con fachadas pintadas de diferentes colores pastel, y podría suponer un buen lugar para alejarse de la gran ciudad. Pero hoy nadie se puede abstraer del ruido y la multitud. Los puestos callejeros están regentados por vendedores con artes de comercio asiático, es decir, son algo pesados, y el interés de lo ofertado es bastante bajo.

Si a pesar de mis consejos, decidís acercaros, pasead por las calles perpendiculares a Portobello road, porque, al menos, os encontraréis con bonitas casas de estilo victoriano.

Dejo para el final lo peor de Londres y, sin embargo, lo que más interés despierta: el cambio de guardia en el Palacio de Buckingham.

Y es que a mí el rollo militar nunca me ha gustado, aunque esté aderezado por charangas y escenografía extravagante. Pasé por allí, por si coincidía con el cambio (no sabía entonces que se hace una sola vez al día y a las 11:30), pero llegué antes. No tan antes como los cientos de personas que ya esperaban allí al espectáculo. Así que saqué la foto hacia el lado contrario hacia donde lo hacían los demás y me fui.

Después de estos dos post, el que halaga y el que desdeña Londres, me he quedado con ganas de hablar del Big Ben. Y es que tengo alguna foto de la que me siento orgulloso de mostrar. Bueno, si queréis verlas pinchad aquí. Es mi cuenta en 500px. Daros una vuelta a ver qué os parecen y me contáis.

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Inspirado por la fotografía analógica

Publicado en Asturias, Fotografía, Lomografía, Lubitel, Zamora el April 3rd, 2012 por diegojambrina

Ahora mismo es de noche, estoy cansado y nada inspirado, por lo que cualquier intento por escribir un post digno será un absoluto fracaso. Así que, he decidido llenar este negro hueco con fotografías hechas en otro momento. Era de día, estaba fresco y rebosaba inspiración, la que me daba tener colgada al cuello la cámara lomográfica Lubitel 166+.

Tenía mis dudas sobre cómo saldrían, porque nunca había disparado con un carrete de ISO 50 (baja sensibilidad a la luz), pero este carrete de Fujifilm, el Fujichrome, me ha sorprendido. Es una maravilla. Estoy encantado con el resultado.

¿Qué decís? ¿Os gustan?

vestigios de Diego Jambrina en 500px.com

 

Obras del teatro (Zamora)

 

teatro de Diego Jambrina en 500px.com

Entre bastidores (Zamora)

bastidores de Diego Jambrina en 500px.com

 

Duero y Douro (Pinilla de Fermoselle)

 

douro de Diego Jambrina en 500px.com

Viñedos desnudos en Hacienda Zorita (Fermoselle)

viñedos desnudos de Diego Jambrina en 500px.com

 

Brañas en el Parque Natural de Somiedo (Asturias)

 

brava somiedo de Diego Jambrina en 500px.com

somiedo de Diego Jambrina en 500px.com

 

somiedo de Diego Jambrina en 500px.com

Lago helado en el Parque Natural de Somiedo (Asturias)

lago helado de Diego Jambrina en 500px.com

 

Nieve en el camino. Parque Natural de Somiedo (Asturias)

 

camino de Diego Jambrina en 500px.com

 

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