GetxoPhoto, el festival de fotografía más cercano

Publicado en Algorta, Bilbao, Bizkaia, Fotografía, Getxo el September 8th, 2018 por diegojambrina

Loco, estúpido, raro, derrochador, inconsciente… calificativos que me gano con honor cuando algunas personas se enteran de que cada año hago por carretera 1.600 Kms en un solo fin de semana. La razón, si es que la hay, es acudir al mejor festival de fotografía de Europa: el Rencontres de la photographie en Arlés.

La experiencia del viaje, la estancia en una ciudad tan llena de atractivos históricos y arquitectónicos y el festival son más que suficientes para mí.

Además, mis ganas por participar en él son tan intensas que llevo dos años exponiendo mis fotos por la ciudad, aunque de manera no oficial, claro. He creado una nueva categoría denominada #expopirataArles. Consiste en la colocación de mis fotos por las calles de Arlés, sin pensar en cuánto van a durar ahí pegadas ni cuánta gente se parará ante ellas. Lo importante es participar, que decía aquel.

Después, a mi vuelta, siempre preparo un post con mis impresiones.

Todo al rojo

Todo esto viene a que en el pueblo donde yo vivo, se viene realizando desde hace once años GetxoPhoto, un festival internacional de fotografía del que nunca he hablado aquí. Ni siquiera he hecho una #expopirataGetxo. Pero de este año no pasa.

Aquí tenéis el post. Y por la #expopirata no hay que preocuparse, porque en esta edición una de mis fotografías ha sido seleccionada para el POP: el apartado dedicado a la participación popular. Fotógrafos de todo el mundo, amateurs y profesionales tienen la oportunidad de ver su obra expuesta. Y este año me ha tocado a mí.

El tema de esta edición (cada año hay uno) es el postconflicto, y, cómo no, yo quería tocar el turismo como uno de los grandes inventos y problemas que tenemos en estos momentos.

Recuerdo bien aquel viaje

En ediciones anteriores, estas obras seleccionadas se exponían en los escaparates, pero desde hace dos años se sustituyó esta fórmula por una exposición en el aula de cultura de la localidad. Una lástima, porque si algo tiene de bonito este festival es la participación, no solo de los fotógrafos sino también de la gente y comercios del pueblo.

Getxophoto es un festival que saca a la calle las exposiciones de los fotógrafos. Ninguna de las exposiciones es de pago y se utilizan formatos novedosos y poco vistos, como posavasos repartidos por bares colaboradores o grandes esferas flotantes colocadas en el mar.

Lo más impactante de esta edición ha sido la obra de Kessels y Mailaender que permite a la gente saltar sobre la cara de Donald Trump. Un acto simbólico y lleno de humor que ha llamado la atención de medio mundo, aunque no se sabe si ha llegado a oídos del presidente norteamericano.

 

 

Si queréis ver cómo salto, pinchad en el siguiente enlace y disfrutad de mi expresión, con la que dejo entrever el miedo que me produce no dejarme caer dos metros sino caer sobre el flequillo de Trump: A 50mm Vs. Trump

Aquí tenéis otro salto visto desde abajo y en formato boomerang, que mola más: Jump Trump

Otra de las grandes actividades que tiene GetxoPhoto es la llamada “Encerrona” y los “Hamaiketakos” (tentempié en euskera).

La primera consiste en encerrarse durante una jornada completa con unos diez fotógrafos y escuchar cómo hablan entre ellos. Por supuesto, el público también puede intervenir, pero casi mejor hacerlo a la hora de comer o tras los coloquios, cuando se come y se cena todos juntos y revueltos.

Los Hamaiketakos es una nueva modalidad implantada en la edición pasada con bastante éxito. También es una encerrona, pero con un sólo autor y un reducido grupo de privilegiados. Y, como su propio nombre indica, hay algo para comer y beber. En la edición pasada, se produjo en un espacio cedido de manera gratuita por sus dueños (lo que demuestra que existe una participación desinteresada por parte de algunos comercios del pueblo que hacen de este festival algo muy grande).

Hay más actividades y espacios interesantes, pero para eso ya tenéis la propia web de Getxophoto.

Solo me queda decir que durante el mes de Septiembre suele hacer un tiempo bastante bueno por aquí y que merece la pena acercarse también por la belleza del pueblo.

Saliendo a la compra

El iluminado

Lluvia, viento y acero

Rápida y efímera infancia

Amor de invierno

Pensamiento difuso

No quiero sentirme como en casa

Publicado en Bilbao, Bizkaia, Euskadi, Fotografía, Fujifilm X-Pro2, Muy personal el February 24th, 2018 por diegojambrina

Cautivo de mi propia costumbre, lucho por mirar mi entorno con ojos de viajero inquieto. Lucho por salir a la calle con mi cámara de fotos y ver, en la misma ciudad de siempre, lo que nunca antes había visto.

Pero es la distancia la que me acerca a mi yo fotógrafo. Viajo, cruzo la frontera de lo conocido, y mi mente despierta, se despereza, se libera.

Me siento libre. Libre para mirar, para curiosear, para pararme en una esquina, para retroceder sobre mis pasos, para pensar en lo que fui y en lo que soy y para no pensar en lo que seré. Libre para sentirme libre.

Para mí, no hay nada como no sentirme como en casa.

Una vida falsamente iluminada

A veces, vagabundeo por estrechas calles de nombres desconocidos y hago una foto. A veces, llego a un destino con nombre conocido y hago una foto. A veces, me paro en seco y hago una foto. A veces, retrocedo y hago una foto. A veces, veo lo que nadie ve y hago una foto. A veces, no pasa nada y hago una foto.

Cuando viajo, hago fotos.

Vagabundo

En el lugar en el que habito, no. Al menos no siempre ni con tanta productividad. Me cuesta sorprenderme, me cuesta curiosear, me cuesta mirar, me cuesta reconocerme.

Llevo años prometiendo hacer un post sobre Bilbao. Y había empezado este con la intención de conseguir hacer realidad esta promesa. Pero (creo) he vuelto a fallar, aunque (me sincero) no me importa demasiado. Porque lo importante no es el lugar en el que esté, lo importante es que yo esté.

 
 

Las cinco fotografías que hay en este post están tomadas en Bilbao, durante un momento de lucidez en el que al mirar por el visor me reconocí con absoluta claridad.

Mente iluminada

Puerta abierta

Todos somos sombra

Tags: , , , , , , , , , , , , , ,

El método para saber si la fotografía es para ti

Publicado en Algorta, Bizkaia, Euskadi, Fotografía, Fujifilm X100, Getxo el June 15th, 2014 por diegojambrina

El fotógrafo José Manuel Navia asegura tener un método eficaz para saber si alguien está hecho para ser fotógrafo. Cuesta unos 3.000€, pero afirma sin titubeos que funciona. El método consiste en pagar un viaje a la persona en cuestión al lugar del mundo que más le atraiga fotografiar. Da igual cuál: Tanzania, Egipto, Canadá, Mongolia… el que quiera. Estará él sólo sacando fotos durante tres semanas. Para este viaje se invertirán unos 2.400€. A su vuelta, se le organiza, con los 600 restantes, otro viaje. Esta vez a un pueblo de Castilla y León. Al que sea. Si al acabar los dos viajes, no ha disfrutado haciendo fotos tanto en un sitio como en otro, no está hecho para la fotografía.

Y así empieza este post sobre mí y el mundo a 300 metros de mi casa.

Hoy me he levantado y tras pensar adónde podría ir para sacar fotos, me he acordado del amigo Navia, y me he dicho: “vamos a comprobarlo”. Así que he dejado la moto en el garaje y he salido por mi pueblo con la sana intención de divertirme haciendo fotos sin que importara nada más. Y el resultado ha sido fantástico.

No quiero decir que las fotos hechas hayan sido fantásticas, sino que me lo he pasado en grande. Incluso he sonreído. Aprovechando que estaba escondido tras mi Fuji X100 y que me daba la sombra, una enorme sonrisa ha aparecido en mi cara cuando ese maravilloso perro loco se convertía en un iluminado.

Fotografiar solo es también una liberación. Evita las prisas. Puedes sentarte y esperar a que alguien pase por ese bonito fondo que has encontrado sin tener que dar explicaciones a nadie. Y si el que pasa, no viste como te hubiera gustado o ha pasado demasiado rápido, o demasiado lento, o demasiado lejos, o demasiado cerca, pues esperas un poco más. Y así hasta que, por fin, aparece la chica que estabas esperando: de rosa y distraída con su móvil a juego.

Hoy me he sentido invisible. Mientras mis modelos fotografiados estaban deslumbrados por la luz intrusa y yo me encontraba agazapado en la sombra, nadie parecía verme. Es una de esas tácticas de las que suelen hablar los streetphotographers: ser invisible. Un imposible que hoy se ha hecho realidad.

E incluso me ha dado tiempo a desprenderme de la tiranía del color.

Tags: , , , , , , , , , , , , , ,

Vivir en libertad

Publicado en Algorta, Arte, Bizkaia, Euskadi, Fotografía, Fujifilm X100, Getxo el February 13th, 2014 por diegojambrina

Casi todo el mundo teme a la muerte. Piensa en ella, se estremece y actúa con la esperanza de darle esquinazo tanto tiempo como pueda, dejando la vida para otro momento, momento que jamás llegará.

Eduardo Larrea, alias “El Divino”, alias “Karolo”, no es como casi todo el mundo. Él espera a la muerte tranquilo, con las manos en los bolsillos, vacíos de dinero y llenos de vivencias.

Su casa, a la que llama “txinbito”, no es más que un minúsculo lugar en el pequeño barrio de El Puerto Viejo de Algorta (Getxo, Bizkaia). Dos ventanas, las dos rotas; una puerta, rota; una taza de váter; un camastro y pocas cosas más es lo que tiene. Pero cosas son. Nada sin importancia. Karolo es un hombre rico, que atesora algo que muy pocos llegaremos a soñar: una vida en completa libertad.

Una vez tuvo un trabajo, uno de esos de 8 a 3 y de lunes a viernes. Cuatro años en un banco, en Barcelona. Cuatro años viendo a las mismas personas, haciendo lo mismo día tras día, hasta que se encaró con el miedo y le dijo: ahí te quedas.

Viajó por todo el mundo. La lista de países es envidiable hasta para un turista adinerado de hoy. Y vivió como siempre había querido vivir, sin ataduras de ningún tipo.

Jamás volvió a tener la seguridad de un empleo fijo, ni una nómina, ni una rutina, ni un jefe, ni nadie que le obligara a hacer lo que él no quisiera hacer. Cantó, bailó, posó, pintó y actuó en unas cuantas películas, como en “El fabuloso mundo del circo”, compartiendo escena con el gran John Wayne.

 

Eduardo Larrea, nacido en el Puerto Viejo de Algorta en 1931, murió en el instante en que salió por la puerta de aquel banco en Barcelona, el mismo instante en que nació su personaje inmortal.

 

Su gran parecido con las imágenes clásicas de Cristo, le ayudó a trabajar de modelo de múltiples pintores, entre ellos Dalí, quien le contrató para alguna de sus creaciones y con el que estuvo en su casa de Cadaqués. Se le empezó a conocer como “El Divino”.

Jamás ha ganado más dinero que el necesario para vivir, aunque pudo haberlo hecho, pero la industria discográfica ya era voraz en su época, y sus presiones no pudieron doblegarlo. Ahí se queda la industria, su dinero y Luis Mariano, quien, envidioso y temeroso de la calidad vocal de “El Divino”, hizo que prescindieran de él en los escenarios de París.

Italia, Bélgica, India, Estados Unidos, Turquía, Suecia… en cada uno de estos lugares “El Divino” ha amado la libertad y ha sido quien ha querido ser. Ahora, vive sus últimos años en su pueblo natal, y comparte su tiempo con quien quiera escucharle.

Si algún día visitas Algorta y te cruzas con él, párate, escúchale y aprende a ser tú mismo.

Si quieres saber más de Karolo y su filosofía, Kepa Acero hizo hace tres años unos vídeos en los que se muestra tal y como es.

“Procura ser feliz con poco”
Karolo, “El Divino”.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

El Puerto Viejo de Algorta, un aliado del tiempo

Publicado en Algorta, Bizkaia, Euskadi, Fotografía, Getxo, Viajar el January 15th, 2014 por diegojambrina

El tiempo es uno de esos enemigos a los que se odian hasta llegar a la locura. Si por nosotros fuera, acabaríamos con él para siempre. Pero siempre es mucho tiempo, y terminaríamos cansándonos. Esto nos lleva a pensar, al menos lo pienso yo, que el tiempo es, en ocasiones, un gran aliado. Se alía con el buen gusto, con el sabor, con las tradiciones y con el Puerto Viejo de Algorta (Getxo, Bizkaia).


Un pueblo rojo y blanco by Diego Jambrina on 500px.com

El Puerto Viejo de Algorta es uno de esos lugares moldeados por el tiempo.

La madera y la pintura que la cubre, el hierro y la piedra, el trabajo y la piel de sus vecinos notan sus efectos.

Pasear por las estrechas y empinadas calles es una actividad que lleva poco tiempo. Tan solo tiene dos cortas calles principales, dos calles secundarias y unas cuantas callejuelas por las que nadie pasea a no ser que sea vecino o fotógrafo. Y a pesar de su pequeño tamaño, podríais pasar aquí todo el día.

Tiene varias zonas donde sentarse y ver pasar el tiempo. También tiene cinco bares y cuatro restaurantes a los que, por su calidad gastronómica y ambiente arrantzal, acuden a ellos cada fin de semana muchos algortarras, gente del resto de Bizkaia y, se empieza a notar ahora, ciertos turistas del Estado y unos poquitos extranjeros.


Estrechos pasos que animan a descubrir by Diego Jambrina on 500px.com

Es evidente que los turistas que se asoman al norte cada vez quieren conocer más y vivir experiencias cercanas al pasado, por su gastronomía y arquitectura, que los atractivos de Bilbao no pueden complacer por sí solos. Por eso, el Puerto Viejo de Algorta es un rincón que complementa perfectamente al titanio del Museo Guggenheim, los lienzos del Museo de Bellas Artes y las tiendas de la Gran Vía.

Si se piensa en un fin de semana en Bilbao o, mejor aún, en un puente, es absolutamente imperdonable no visitar este viejo puerto.

Pero más viejo que el mismísimo Puerto Viejo es Karolo. El personaje más famoso del lugar, un bohemio, como se define a sí mismo, alegre, abierto, soñador y algo loco. Dice que ha viajado por todo el mundo, ha vivido en tantos países que ni él mismo se acuerda, ha trabajado en la televisión, la radio y el cine y se ha codeado con los actores del Hollywood dorado. Las paredes de su casa están adornadas con fotografías y recuerdos de aquellas estrellas, y, si mostráis interés, os invitará a comprobarlo.

Es el máximo representante de la hospitalidad de la gente que vive aquí.


El viejo más viejo que el mismísimo Puerto Viejo by Diego Jambrina on 500px.com

Seguramente Karolo vivió los años en los que la actividad principal de sus vecinos era la pesca y su comercialización. Cuando el Puerto Viejo no era tan viejo, las txalupas salían a la mar y volvían con fresco y brillante género. De todo aquello, hoy quedan dos esculturas y algunos coletazos que bien se pueden aprovechar.

Si acudís a primera hora tal vez tengáis suerte de encontraros con un pequeño puesto situado justo enfrente de estas esculturas y podáis comprar pescado con las agallas rojas y productos de la huerta con feo aspecto, pero maravilloso sabor.

Y si no, recordad que hay 5 bares y 4 restaurantes.

Lugares así ya no se hacen, ya no se construye siguiendo los dictados de la orografía, obligados a crear recovecos y escaleras imposibles. Pero además, lugares así ya casi no se conservan, y en el caso de Bizkaia, aún es más evidente. El tiempo ha acabado con ellos, aunque, como veis, en este caso, el lugar se ha aliado con el tiempo.


Acceso intrincado al hogar by Diego Jambrina on 500px.com

Bienvenidos a mi pueblo. Ongietorri!

Tags: , , , , , , , , , , , , , ,